Cortesía MARCO. Fotografía Roberto Ortiz.




Esta Video Instalación es el resultado de una composición generada a través del tiempo.

En Enero del 2012 activé un Google Alerts con el nombre de mi hermana, y desde entonces, hasta Enero del 2018, recibí más de 2500 correos, generando un ritmo que irrumpía la rutina diaria cada 24 horas con una alerta y una pausa.

Respetando la musicalidad de estas repeticiones, decidí generar una partitura a partir de este cúmulo de información almacenado en correos electrónicos: se colocaron barras negras encima del nombre de mi hermana, extraje el texto y obtuve una imagen que se tradujo a MIDI, y de este formato: una partitura musical que serviría de ritual de despedida, de culminación a una repetición que se mantuvo activa durante 7 años.

La partitura se hizo para tocarse en un antiguo piano familiar que heredamos de mi bisabuelo y que había sido abandonado desde que mi hermana y yo dejamos de tocarlo. El piano se devolvió a la casa de nuestra infancia (ahora vacía) y en él, se interpretó la partitura obtenida de los correos, mientras se lijaba la superficie del piano.

Ese día se terminaron dos cosas, se desprendió la piel del piano, con todos sus polvos, células muertas, y tiempo acumulado, y se puso fin a un largo cúmulo de pausas diarias que venían a irrumpir todos los días para recordarme el nombre de mi hermana.

En la sala del museo, vemos una réplica espacial del cuarto en dónde siempre estuvo el piano, colocado exactamente en su lugar, vemos las partituras cubiertas del polvo que el piano desprendió, y el registro del momento en el que el piano se tocaba, aún en su vieja piel, por última vez.



Proyecto presentado en Registro 05.
Curaduría de Gonzálo Ortega para el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey
Con la colaboración de: Sharon Lee, Jorge Balleza y Pedro Magaña García.