LO QUE APARECE DE REPENTE, DE LA MISMA FORMA DESAPARECE. DEJA ATRÁS UNA RISTRA DE OBJETOS QUE SURGEN ANTE MIS OJOS COMO EPICENTROS ANECDÓTICOS, MATERIA CARGADA DE ENERGÍA, DE TIEMPO, DE POLVO.

TODO OBJETO ES EL VESTIGIO DE UN RITUAL.

ES ASÍ COMO DEJAN DE SER OBJETOS: EL PEINE YA NO ES PEINE; EL PIANO, PIANO; EL VESTIDO, VESTIDO; LAS FLORES, FLORES. AHORA LEVITANTES, SE LES DETIENE EL TIEMPO.

SE LES NOMBRA CON ÍMPETU MÁS SOLEMNE
.
FRECUENCIAS TÓNICAS LES VISTEN.
HAN DEJADO DE SER OBJETOS.


Ób / jé / tós 

MAGNETOS DE SIGNIFICADO, POSEEDORES DE MEMORIAS, TESTIGOS DE TODO LO QUE APARECE Y DESAPARECE.

Y ENTONCES, CON EL CUERPO ARMAREMOS UN BAILE PARA ENTONAR SU EXISTENCIA, QUE EN REALIDAD NO ES LA DE ELLOS, SINO LA DE TOD AQUELLO QUE APARECE Y DESAPARECE Y LOS DEJA ATRÁS.